Se entiende como dificultades en una persona, a una serie de NEEs, que ponen de manifiesto su desarrollo evolutivo, el cual, en conjunto con la educación, son inseparables, por lo que, en la interacción individuo-contexto, adquieren suma importancia los elementos del sistema educativo, la instrucción y la formación, la mismas llevan a compensar las dificultades, satisfacer las necesidades existentes, e intervenir, en definitiva, en su evolución personal y social.